Bienvenida al foro, Gemma. Me temo que mi mensaje no te va a gustar. Te pido disculpas por adelantado...
En respuesta a tu pregunta, yo caí enferma cuando la niña tenía dos años, ahora tiene 13... y ha sido y sigue siendo muy duro. Haces más de lo que puedes y siempre te sientes una mala madre.
Si tengo que ser sincera, yo te lo desaconsejaría totalmente, porque no sólo vas a tener que cuidarla cuando sea un bebé, vas a tener que correr tras ella cuando empiece a caminar, posiblemente acompañarle al cole, llevarla al parque primero, acompañarla a las actividades extraescolares cuando sea más mayor, cuidarla cuando esté enferma, ayudarle con los deberes... y cuando te necesita HAS DE ESTAR AHÍ, aunque te estés muriendo... Además cuando empieza a crecer, hay otros problemas: cómo le dices a la niña preadolescente que tiene que ir a dormir pronto cuando tú estás hasta la 3 de la madrugada despierta o que tiene que levantarse temprano cuando tú duermes hasta la 1? O, en mi caso por ejemplo, la envías a la cama, y al cabo de dos horas te das cuenta de que la luz de su habitación está abierta... cuando puedes, te levantas y ahí está, tan tranquila... cuando era pequeña jugando con sus muñecas, ahora, con su teléfono móbil o chateando por el ordenador... para matarla!!!
Por otra parte, puede ocurrir que tu hijo o hija también hereden tu SFC... entonces, necesitarás cuidarle tú... cuando tú necesitas que te cuiden! A parte, cuando empiezas a reconocer los síntomas en tu hijo o hija, mucha gente a tu alrededor se cree que "no puede ser", "eres tú, que crees que todo es lo mismo", o "no será que te imita?" Y no son sólo los demás que se hacen estas reflexiones y preguntas... tú también dudas y te haces mil preguntas y haces mil pruebas "a ver qué"...
Te aseguro que quiero a mi hija más que a nada en el mundo, pero por mucho que sabía que criar a un hijo es duro, nadie imagina lo que es criar a un hijo cuando tienes SFC... y no te quitas la duda de si, con todos los "ahora no puedo", "espera, que no me encuentro bien", "un momentito, que no me puedo levantar", "hoy no puedo ayudarte con los deberes porque no puedo ni pensar", etc, etc... conseguirá salir adelante. Cuando ya la tenías, como es mi caso, no te queda otra que apechugar y confiar que, a pesar de todo, tendrás suerte, pero no sé qué hubiera hecho si hubiera tenido el SFC antes de tener a mi hija...
Espero que, por lo menos, tengas abuelos disponibles bien cerca... y un marido dispuesto a cargar con todo el peso de la crianza... por si acaso. A mi marido le toca trabajar (evidentemente), pero también comprar, limpiar y llevar a la niña arriba y abajo, además de sacarla de paseo los fines de semana o llevarla e irla a buscar cuando queda con sus amigos, ahora que es más mayor... parece un viudo la mayor parte del tiempo...

y su salud, también se resiente, ahora que ya tenemos casi 50 años...
Antes de tomar una decisión, ten todo esto en cuenta... y háblalo tanto con tu pareja como con los posibles (y previsibles) "canguros"... que nadie te diga luego "yo ésto no me lo imaginaba" o "es que, como te hacía tanta ilusión tener un hijo, cualquiera te decía que no"... que a la hora de prometer, todo el mundo se apunta, pero a la hora de currar... no tanto.
Por supuesto, es mi punto de vista, seguro que habrá quien tendrá otro punto de vista contrario. Yo sólo puedo aconsejarte que tengas en cuenta todo y lo medites bien... no es una decisión que sea reversible... Así que, si sigues adelante, tienes que estar muy segura de lo que haces, para no sentir más adelante que deberías haberlo pensado mejor. Si cualquier madre hay momentos en que está de acuerdo con el chiste de
"qué mono, es para comérselo" - "qué pena no habérmelo comido",
cuando además tienes una enfermedad como ésta, en que dejas de hacer muchas cosas que siempre tenías muy claro que harías, se mezcla lo que sea que te haya hecho la "criaturita" con tu propio sentimiento de culpabilidad de no estar al 100%. Lo que te haya hecho el crío lo olvidas, pero ese sentimiento de "no poder", es bastante más duradero...
Lamento ser tan cruda, pero "alguien tenía que decirlo"
Un abrazo,
Eli