Hola a tod@s,
Tras unos días de necesario reposo tras los preparativos del viaje, y el viaje en sí mismo, me veo con fuerzas para contaros cómo fue mi segunda visita al Prof. De Merileir en Bruselas.
Como sabéis hace tres meses, en la primera visita, me mandó el GcMAF, pues le llevé el test del XMRV+ realizado en los laboratorios VIPdx de EE.UU.
En estos tres meses he notado una mejoría notable, y así se lo hice saber, principalmente en la resistencia, es decir, que puedo hacer más cosas con menos fatiga post-esfuerzo. Además estoy mejor por las mañanas en general, tengo menos brain fog durante el día, y diría que más energía (¡Aunque lo digo con la boca pequeña todavía!). También la digestión parece un poco mejor, igual que el sueño. Por último he engordado 2 kg, que me vienen estupendos, pues estoy en mi peso ideal (69 Kg, mido 1.73), cuando hace un año y medio estaba en 57. (Subí a 66 gracias al LDN que me procuró una mejoría muy palpable).
Vista mi genética para el gen VDR, que determina en cierto grado la respuesta al GcMAF, se estima que necesitaré unas 25 inyecciones para realmente notar una mejoría (en teoría) significativa. Así pues, dado que cuando fui llevaba puestas 12 inyecciones (ya llevo 14), el doctor estimó que mi mejoría era la esperada, y cree que seguiré este camino, hasta que sólo necesite una dosis de mantenimiento de 1 inyección al mes.
Los resultados fueron muy esclarecedores. Me miró a fondo el intestino y el sistema inmune y me salieron varias infecciones bacterianas y víricas intestinales (incluyendo el HHV-6 con títulos altísimos, o la bacteria Clostridia, que explicaría el alto amoniaco en sangre).
Además en la biopsia de estómago me encontraron de nuevo el XMRV, esta vez por PCR, y en los laboratorios REDLABS de Bruselas.
El doctor De Merileir ve el SFC como una inmunodeficiencia relacionada probablemente por el XMRV, de manera que infecciones que en una persona sana debieran ser combatidas por nuestro organismo y abatidas en varias semanas, en nosotros se cronifican, causando un estado perpetuo de inmunoactivación que en parte sería lo que causa los síntomas.
De hecho las pruebas indicaban un estado de inmunoactivación crónico.
Además se me realizó una prueba de priones, es decir, de proteínas anormalmente pregladas en la superficie celular, cuyo resultado era preocupante. No me extenderé aquí, pero esta anomalía suele verse en enfermedades neurodegenerativas, o en el VIH, por ejemplo.
Para todo esto, el tratamiento propuesto es seguir con el GcMAF, y además inyectarme a diario, de forma subcutánea, hidroxocobalamina (B12) y Nexavir. El Nexavir sirve para reemplazar los priones por proteínas no defectuosas y además para impedir de esta forma la entrada viral en las células. Esto complementa y refuerza el efecto del GcMAF, que es estimular la respuesta inmunológica frente a infecciones, ppalemente.
Para el intestino he de seguir varias rondas de antibióticos, seguidas de probióticos, con el objetivo de erradicar las infecciones específicas encontradas en mi caso.
Por último, me ha prescrito varios suplementos nutricionales.
En definitiva un tratamiento que me parece razonable viendo los resultados de mis pruebas, y que espero refuerce el pilar fundamental, que es el GcMAF.
Espero sea de utilidad,
Saludos,
Sergio
Tras unos días de necesario reposo tras los preparativos del viaje, y el viaje en sí mismo, me veo con fuerzas para contaros cómo fue mi segunda visita al Prof. De Merileir en Bruselas.
Como sabéis hace tres meses, en la primera visita, me mandó el GcMAF, pues le llevé el test del XMRV+ realizado en los laboratorios VIPdx de EE.UU.
En estos tres meses he notado una mejoría notable, y así se lo hice saber, principalmente en la resistencia, es decir, que puedo hacer más cosas con menos fatiga post-esfuerzo. Además estoy mejor por las mañanas en general, tengo menos brain fog durante el día, y diría que más energía (¡Aunque lo digo con la boca pequeña todavía!). También la digestión parece un poco mejor, igual que el sueño. Por último he engordado 2 kg, que me vienen estupendos, pues estoy en mi peso ideal (69 Kg, mido 1.73), cuando hace un año y medio estaba en 57. (Subí a 66 gracias al LDN que me procuró una mejoría muy palpable).
Vista mi genética para el gen VDR, que determina en cierto grado la respuesta al GcMAF, se estima que necesitaré unas 25 inyecciones para realmente notar una mejoría (en teoría) significativa. Así pues, dado que cuando fui llevaba puestas 12 inyecciones (ya llevo 14), el doctor estimó que mi mejoría era la esperada, y cree que seguiré este camino, hasta que sólo necesite una dosis de mantenimiento de 1 inyección al mes.
Los resultados fueron muy esclarecedores. Me miró a fondo el intestino y el sistema inmune y me salieron varias infecciones bacterianas y víricas intestinales (incluyendo el HHV-6 con títulos altísimos, o la bacteria Clostridia, que explicaría el alto amoniaco en sangre).
Además en la biopsia de estómago me encontraron de nuevo el XMRV, esta vez por PCR, y en los laboratorios REDLABS de Bruselas.
El doctor De Merileir ve el SFC como una inmunodeficiencia relacionada probablemente por el XMRV, de manera que infecciones que en una persona sana debieran ser combatidas por nuestro organismo y abatidas en varias semanas, en nosotros se cronifican, causando un estado perpetuo de inmunoactivación que en parte sería lo que causa los síntomas.
De hecho las pruebas indicaban un estado de inmunoactivación crónico.
Además se me realizó una prueba de priones, es decir, de proteínas anormalmente pregladas en la superficie celular, cuyo resultado era preocupante. No me extenderé aquí, pero esta anomalía suele verse en enfermedades neurodegenerativas, o en el VIH, por ejemplo.
Para todo esto, el tratamiento propuesto es seguir con el GcMAF, y además inyectarme a diario, de forma subcutánea, hidroxocobalamina (B12) y Nexavir. El Nexavir sirve para reemplazar los priones por proteínas no defectuosas y además para impedir de esta forma la entrada viral en las células. Esto complementa y refuerza el efecto del GcMAF, que es estimular la respuesta inmunológica frente a infecciones, ppalemente.
Para el intestino he de seguir varias rondas de antibióticos, seguidas de probióticos, con el objetivo de erradicar las infecciones específicas encontradas en mi caso.
Por último, me ha prescrito varios suplementos nutricionales.
En definitiva un tratamiento que me parece razonable viendo los resultados de mis pruebas, y que espero refuerce el pilar fundamental, que es el GcMAF.
Espero sea de utilidad,
Saludos,
Sergio