Me presento para todos. Mi nombre es Luis, tengo 24 años y vivo en Sabadell, Barcelona.
Estoy aquí porque he tenido la suerte de encontrar este foro, por casualidad, en medio de muchas páginas de Internet que trataban la cuestión del síndrome de fatiga crónica.
Últimamente, estoy buscando mucha información sobre este síndrome y he visto que este foro, gracias a su gente, es de lo más informativo.
Bien, creo que lo conveniente ahora es pasar a explicar el porqué estoy aquí:
Desde hace años, probablemente 6 o 7, antes o quizá justo al empezar mis estudios universitarios, siento unos dolores de cabeza un tanto extraños.
Estos dolores consisten en la sensación de tener la cabeza oprimida, embotada, como si hubiera aire, como si mi mente estuviera realmente agotada o exhausta por no dormir. Cuando me siento así, concentrarme me cuesta, es como si mi mente desconectara o quisiera evadirse. Todos los ruidos del ambiente me molestan. Puedo mantener una conversación, pero mi cabeza está en otro sitio, como escondida y no quiere pensar, está apática. Leer también se convierte en una odisea, pues cuesta enfocar la vista en las letras. Además, este dolor va en aumento a medida que pasa el día, supongo que por el cansancio normal de la jornada.
Estas sensaciones, al principio, eran mucho más espaciadas en el tiempo. Quizá ocurrían una vez a la semana. El resto del tiempo estaba normal, o eso creo recordar. Sin embargo, con el paso de los años, esta sintomatología ha ido en aumento, hasta el punto de que ahora lo raro es sentir mi cabeza bien.
Una cosa que me llama poderosamente mi atención es que, de manera intercalada entre tantos días de dolor, hay días en los que me despierto sin esa sensación de presión y neblina. Es decir, me despierto totalmente claro y mi mente no está dispersa -si bien últimamente mi cabeza no me da tregua ni un sólo día-. Cuando me despierto con esa sensación de claridad, soy el más feliz del mundo. Es como si mis males desaparecieran por unas horas. De hecho, hace unos meses tuve 4 días en los que me sentí así, hasta volver otra vez al mismo infierno.
Pues bien, al principio yo atribuía esta sintomatología a que no dormía bien (así justificaba mi cansancio). Recuerdo haber ido más de una vez a la doctora y comentarle que estaba con falta de energía. Los análisis de sangre eran todos correctos.
Siempre pensaba que esto sería algo pasajero e intentaba justificarlo teniendo en cuenta las circunstancias del momento: que estaba estresado, que tenía una época más espesa, que había roto con mi novia, que no dormía bien, que tendría algo de ansiedad quizá..........
No obstante, ver que pasaban los años y yo me encontraba igual, o incluso peor, me hizo desanimarme muchísimo y tuve épocas de verdadera hipocondría porque necesitaba saber qué me pasaba.
Por eso, y viendo que, además, a esas sensaciones horribles se le sumaba una sensación de debilidad y extenuación física (en los momentos en que la presión de la cabeza era muy muy fuerte, mi cuerpo se agotaba, mis músculos se debilitaban y me costaba hasta moverme). recientemente acudí al médico seriamente. Me derivaron al neurólogo. Me hicieron pruebas: análisis, pruebas de visión, TAC y resonancia. Y todo salió normal.
Tan solo un comentario del neurólogo al respecto del análisis de sangre: "los valores que muestran el nivel de inflamación están un poco al límite" -tengo ototubaritis desde hace tiempo y no remite, quizá sea por esto-.
Mi neurólogo me dijo que pensaba que lo mío podía ser una base de migraña con un componente nervioso. Y me recetó sibelium. Lo tomé durante 3 meses tomándolo y no he notado absolutamente ninguna mejoría. Ahora, me ha recetado Tryptizol y me ha dicho que él opina que tengo cefalea tensional y que piense en terapia psicológica.
Hablando con mi doctora de cabecera, llegué a la conclusión de que tenía que aceptar esta sensación y seguir con mi vida, aunque se viera algo (MUY MUCHO) afectada.
Con todo, busqué un poco sobre mi sintomatología y me extrañó ver que muchos de los síntomas de la fatiga crónica se dan en mí actualmente: muchos días me despierto con un dolor de garganta; dolores de cabeza extraños y dificultades cognitivas y sensación de extenuación física bastante a menudo.
No obstante, me extraña ver que haciendo esfuerzos (salgo a correr a menudo y hago un poco de musculación para mantener un poco la forma) no me siento peor. Recuerdo un día que estaba contento por reanudar unos ejercicios con pesas y al día siguiente tuve 0 presión en la cabeza. Me sentí bien.
Lo que peor llevo, sin duda, es la sensación cerebral. He tenido que dejar unas prácticas que estaba haciendo relacionadas con mis estudios porque iba a acabar loco: llevaba muy mal el sentirme de esta manera y ver que afectaba a mi rendimiento. Antes, por lo menos, echar una siesta me renovaba y me hacía sentir fresco. Ahora me despierto casi tal cual me acuesto.
Mis amigos tampoco me comprenden cuando quedamos y yo me siento cansado, cuando me preguntan ¿dónde tienes la cabeza, dónde estás?, cuando me cuesta concentrarme...
Estoy un poco triste, aunque pienso que, sea lo que sea lo que me pase, tengo que aceptar que me siento de esta manera. Hasta hoy, no he querido aceptar lo que sentía y eso me ha hecho sentirme muy frustrado conmigo mismo.
Creo que sin aceptación no voy a salir adelante y no quiero tirar la toalla. La vida es bonita, aunque esta sensación no me deje apreciarla del todo. De todas formas, siento que necesito saber qué tengo para afrontarlo mejor. Y, de momento, las respuestas que me han dado no me satisfacen.
Siento que, a pesar de esta sensación, puedo trabajar y aprender, aunque tenga mis limitaciones (limitaciones que no podré compartir con gente que no entiende qué me pasa; pues ni yo lo entiendo aún).
En el fondo, pienso que es posible que todo esto que padezco tenga una base psicológica. Recuerdo dos ocasiones en las que me dije a mí mismo que lo tenía que llevar mejor y me automotivé. Eso me llevo a encontrarme mejor los sucesivos días, hasta volver con mis dolores.
Bueno, chicos, creo que me he pasado con la parrafada y, teniendo en cuenta mi estado, no sé si me he explicado y estructurado como debiera. Necesitaba desahogarme un poco en un sitio donde, quizá, me sienta más comprendido.
Os agradezco la atención a todos y estoy abierto a vuestros comentarios, consejos y experiencias. Mil gracias por todo y aprovecho para felicitaros el nuevo año que está al caer
