Pepa, eso de que hables de mí a tu madre... como se entere mi socia me va a cortar el cablecillo del Internet
Nada, me alegro pues. Dicen que reírse es bueno. No nos cura, pero ayuda.
Y yo creo que alcanzar el equilibrio justo entre la risoterapia y la
Terapia Amosanda permite mantener a raya la gravedad de los síntomas y poder desenvolverse con un mínimo de dignidad.