
Coincido en muchas de las experiencias que explicais. Y estoy de acuerdo con EndSFC en que nuestra respuesta NO es lineal. No es necesáriamente Causa/Efecto (lo siento, yo no se de integrales

Las respuestas a nuestras acciones son diversas, y no siempre como podíamos preveer. A veces la mínima actividad precede a un post-esfuerzo inusitado, y al contrario. Desconozco qué otras variables pueden darse, pero lo tengo más que comprobado. Incluso mi família, después de verme un finde 'descansando' se pregunta : ¿cómo es que estás tan agotado si no hemos salido de casa? Y por el contrario, después de una jornada intensa familiar, festiva... me dicen : "deberías estar hecho polvo y aún aguantas! Estás mejor !" (Ojalá !

No se, hay muchos factores impredecibles, al menos para mí.
Respecto a mantener los posibles esfuerzos físicos y mentales o psicológicos, soy partidario de "no forzar la máquina" pero intentar mantener "la forma".
Por ejemplo : disfruto mucho viendo series de TV, las voy guardando en un disco duro. Algunas (mayoría) son en versión doblada (normalmente al castellano), otras las tengo en inglés con subtítulos en catalán/castellano.
Según cómo tengo el cuerpo, se que no me puedo meter con estas últimas, puesto que el esfuerzo de escuchar/traducir del inglés y a la vez seguir los subtítulos (si no no aprendo) es muy superior a las fuerzas que dispongo.
Pues nada, a ver una serie doblada y otro día será.
Lo mismo sucedería con el tipo de trama : no es lo mismo una serie 'de recreo' tipo The Walking Dead, que seguir la trama de Elementary (casos de Sherlock Holmes). Pues también hay elegirla según tengas el cuerpo, o la mente.
Serviría igual el ejemplo de la lectura de internet : leer páginas en inglés, de documentación, ... o bien optar por Facebook y compartir cuatro imágenes.
- Hago un añadido respecto a la lectura de libros : a menudo un libro en papel tiene la letra muy condensada y los párrafos muy juntos. Éso nos satura mucho, y hace que debamos empezar una y otra vez la página. A veces la solución es tan fácil como disponer de un libro electrónico que - al igual que las tablets, los smartphones... permiten calibrar el tamaño de letra - grande/supergrande - así como el interliniado. Parece una tontería, pero más de un@ lo agradecerá si lo comprueba.
En definitiva y como dice Sergio : nos empezamos a conocer, y éso nos ayuda a regularnos mucho más allá de lo que nos puede aconsejar un médico.
Saludos y abrazos suaves

Humbert