Busca en Google "Fatiga post-cáncer". Yo encontré un estudio donde se hablaba de que, tras determinados tipos de cáncer (pecho, linfomas y alguno más) hay personas que, pasados 7 años tras el tratamiento (tiempo que analizaba el estudio) no se habían recuperado.
En mi caso, yo no había tenido ningún problema crónico de salud, sólo algunos problemas hormonales. Nunca he tenido problemas intestinales, al contrario, coma lo que coma me sienta bien. De hecho, incluso durante la quimio, comía menos pero comía bien, y descubrí que, si comía JUSTO inmediatamente después del tratamiento una cosa dulce, no tenía ni vómitos. Así que, tal como salía de la clínica, de camino al coche, me paraba en una pastelería que había al lado y me compraba un mini-croissant (de esos tan chiquitines) y me lo comía. Ni un vómito.
Los únicos problemas de este tipo que he tenido fué hace un par de años, en que noté molestias con la leche, cosa que no me había pasado nunca antes. Pero tuve la corazonada de que era más un problema de SQM que de la lactosa en sí. Como tengo una vaquería a 10 minutos y la leche recién ordeñada siempre me había sentado divinamente, volví a comprar leche cruda, la hiervo en casa y mano de santo: ni un problema más, aunque me beba medio litro de una sentada. Cada vez tengo más claro que, por simple que sea el alimento, no sabemos lo que nos metemos en el cuerpo...
Yo tomo probióticos de vez en cuando, creo que es importante, sobre todo tras un tratamiento tan fuerte (aún recuerdo cómo quemaba la orina y las heces durante la quimio!

) o tras un tratamiento antibiótico. En tu caso, con un diagnóstico de SII, aún más. Aunque sean caros, yo compraría de los que van refrigerados (al menos al principio), para notar los efectos pronto y darle un buen "tratamiento de shock" al intestino. Y aumentar la ingesta de prebióticos también ayuda (yogur, kéfir, productos fermentados...).